“La Huerta”: una gran herencia familiar de mujeres productoras
En la localidad de Las Huertas, ubicada sobre la ruta Nacional Nº 79 a unos 17 km hacia el Sur desde Chamical y 12 km al Norte de la ciud...
En la localidad de Las Huertas, ubicada sobre la ruta Nacional Nº 79 a unos 17 km hacia el Sur desde Chamical y 12 km al Norte de la ciudad de Olta, junto al pie de la Sierra de los Llanos, se encuentra “La Huerta” lugar de el emprendimiento de las teleras de esta localidad.
En la ocasión, las nietas de doña Nicolasa Zarate, cuarta generación de teleras en una familia con gran acervo cultural, muestran y cuentan el proceso de preparado de la lana y el teñido de las mismas con extractos naturales, a su vez que visibilizan el proceso de elaboración en telar, donde una pieza puede tardar hasta una semana, dependiendo del producto, es así que la elaboración de un poncho riojano artesanal puede tardar hasta entre 30 y 45 días de elaboración, ”esto es una gran herencia familiar” expresó una de las nietas de doña Nicolasa.
En la oportunidad las productoras explicaron el proceso fundamental del tejido en telar detallando cada uno de sus pasos fundamentales:
Primer paso - Esquila de la oveja y lavado: el trabajo de la esquila se realiza una vez al año con cada oveja. Consiste en cortarle todo el pelaje con una tijera y el objetivo es obtener una sola pieza de vellón. Se realiza con el animal inmovilizado para que el trabajo sea más seguro.
Luego se procede a un primer lavado para eliminar las impurezas que pueda contener como grasa y tierra.
Segundo paso - Tisado, Rosca e Hilado: el tisado consiste en una limpieza a mano del vellón, donde abriendo las fibras se retira todo el material residual como espinillas, durezas, ramitas, etc. A su vez se va armando la rosca sobre una muñeca para luego mediante la utilización del huso, realizar el hilado de la lana.
Tercer paso - Colores de la lana:
Natural: por un lado están los colores de la lana natural tal como se saca del animal cuando se esquila. La gama de colores incluye desde el negro al beige pasando por toda la escala de marrones. Según el tipo de oveja que se trate.
Teñida: por otro lado se encuentra el proceso de teñido, que se realiza tanto con tintes naturales elaborados con diferentes elementos como cebolla, cáscara de nuez, jarilla, yerba mate, ollin, tusca, etc. Como así también con pigmentos artificiales.
El proceso comienza con la preparación del mordiente, luego se cocina la madeja por un tiempo, se enjuaga para retirar el excedente y se cuelga en un lugar aireado para secarse. Por otro lado existen los colorantes artificiales, con los cuales se pueden obtener más variedad de mentos, además de realizar el trabajo en menos tiempo.
Torcido: se trata de tomar dos hilos de distinto color y torcerlos para obtener un nuevo hilo más grueso y que combine los dos colores. Es una técnica que por lo general se realiza con la lana sin teñir.
